Un mueble para los documentos

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Desde el Renacimiento y con el surgimiento de la burocracia y la administración surge el mobiliario “de despacho”. En el espacio de trabajo se colocaba un secreter para guardar los documentos importantes y las cartas. Hoy día, vivimos en un época en la más que nunca, todas nuestras acciones generan papeleos: los contratos de la vivienda y del coche, las hipotecas, los papeles del banco, los papeles del médico, los recibos de luz y gas. Por no hablar del propio papeleo derivado de nuestro trabajo o de nuestra familia: circulares del colegio, notas, recibos de clases, etc. La mayor recomendación para no perder nunca nada y poder localizarlo rápidamente y sin esfuerzo es tener un mueble para guardar todos nuestros documentos. Esto nos permitirá tener todo en orden y evitará que tengamos los documentos desperdigados y que pasemos un mal rato por no encontrar algo.

Las formas y materiales que se imponen para los muebles con estos usos, rompen con las tradicionales tendencias en madera maciza utilizando materiales como metal y cristal, y colores contrastados. Las formas se aligeran y alargan. El mercado del mueble actual nos propone soluciones que se adaptan a cada espacio. Hemos de considerar que este mueble para los documentos, no tiene por qué estar necesariamente en un despacho, como era lo tradicional, ya que no todas nuestras casas poseen despacho. Su ubicación dependerá de tus necesidades de espacio: en el salón, en el pasillo, en el hall, en una habitación, etc. Cuanto más accesible sea su disposición, más lo utilizarás.

Mueble actual para documentos

Con el fin de colocar rápidamente cada cosa en su sitio, crea diferentes apartados y márcalos de algún modo. Tus aliados son los archivadores, las carpetas, las etiquetas, los cajones, los separadores y los compartimentos, ya que también es importante que organices internamente el mueble. Verás como ya no vuelves a pensar… ¿dónde habré metido aquel papel?

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