La habitación de un niño se puede convertir en casi todo, desde un barco pirata hasta una nave espacial. Pero no dejan de asombrarme los muebles que transforman las necesidades de los niños en juegos.

Para muestra un botón, las estructuras de madera Rhapsody Beds de Cedarworks. La compañía americana ha creado unas camas donde lo último que querrán hacer es dormir.

Con la parte superior elevada del suelo, deja el espacio suficiente para poder organizar otro ambiente en la parte inferior. Pero no con la típica mesa de estudio o unos cajones para guardar su ropa, nada de eso. La parte baja esta preparada para albergar a los niños y todos sus juegos, ya que al quedar una zona cubierta, parecerá una cabaña.

Con suficiente espacio para colocar algún que otro cojín, por si los niños quieren jugar reposados o relajarse ojeando sus cuentos.

La forma de llegar a la cama, que esta en la parte superior, cambia según el modelo. Encontramos desde escaleras, una barra de bomberos, tobogán,… Las maderas que conforman la cama están repletas de detalles y ornamentos muy apropiados para niños, como son nubes, pájaros o bonitas formas.

Por si esto fuera poco, hay modelos que incluyen pizarras, paredes transparentes o puertas pequeñas, que les introducen más la idea de estar en su propia fortaleza.

Si volviera a ser niña, pediría una cama así cada año por Navidad hasta conseguirla. Si alguno de vosotros tiene algún contacto familiarizado con la carpintería, es el momento de hacerle una llamada.

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