Muchas veces, al elegir el color que va a predominar en nuestras casas, tenemos dudas: ¿Será demasiado claro? ¿Demasiado oscuro? ¿Me cansare de ese color? ¿Al final será demasiado agobiante? Hay colores que se prestan mas a ese tipo de dudas, como es el caso del color que nos ocupa: el rosa.

Pensar en decorar nuestra casa en rosa puede ser, según se mire, una apuesta demasiado arriesgada, pero lo cierto es que el rosa no tiene por que ser sinónimo de cursilería. De hecho, fíjate en estas imágenes, en las que el rosa es uno de los colores protagonistas y que no resultan para nada cursis ni recargadas. En realidad, se trata de un espacio con un aire romántico y suave, agradable y bastante acogedor y confortable.

¿Qué te parece? ¿Le has perdido el miedo al rosa?

Fotos de Apartment Therapy

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