Nunca me he acostado en una hamaca, porque nunca he tenido el sitio suficiente para poder poner una y mira que me gustan.

Me da la sensación que tienen que ser comodísimas sobretodo para ese rato de descanso tras la comida cuando en verano parece que el mundo se ha detenido y la única vida la muestran las chicharras con su ininterrumpida meodía, que personalmente me sosiega.

La hamaca es un elemento muy antiguo por su sencillez, hemos podido verlas usadas por las tribus del Amazonas o por los antiguos marineros dormían sobre ellas en las bodegas de los barcos por falta de sitio.

Las tenemos de las que se ponen y se quitan, fijas, dobles, con techado, para niños, para tu mascota e incluso de interior.

¡Ahh!, me encantan, espero lo disfrutes como yo.

Mury, un beso

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