¿Tienes una cesta en la ducha para dejar el gel, el champú y ese tipo de cosas? La verdad es que se trata de una idea muy práctica, sobre todo cuando no tienes repisas para apoyar las cosas del baño que te queden a mano. Pero claro, ¿qué pasa si no tienes mucho sitio en la ducha?

Pues no te preocupes, porque te puedes encargar tú mismo de hacerte una práctica cestita como esta, a ver qué te parece. Es sencilla, pero muy funcional.

Solo necesitas que entre el tubo de la ducha y la pared quede el suficiente espacio para meter un par de abrazaderas. Con eso, listo. Las atornillas a la cesta y ya lo tienes. Sería algo así:

 

¿A que es fácil? Eso sí, tampoco es para ponerle demasiado peso…

Fotos de Apartment Therapy

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