Cada vez son más las personas que deciden trabajar en casa o bien se ven obligadas a hacerlo. Sea por un motivo u otro, el caso es que el espacio del hogar es ahora el espacio de trabajar. Una vez que nos enfrentamos a tener que acomodar un lugar de nuestra casa como oficina se nos plantean muchos interrogantes de no siempre fácil respuesta. Hoy os presentamos un valioso ejemplo de sencilla oficina en casa, que os puede servir de guía a la hora de poneros el uniforme de diseñador de espacios de trabajo.

Trabajar en casa tiene sus comodidades. La nevera, la televisión y la cama están muy cerca de la oficina, tal vez demasiado. Pero, todo es cuestión de organización y disciplina. Lo mismo que en el diseño de tu oficina. Depende del trabajo que tengas que realizar, pero una gran parte de ellos precisan de una mesa y una cómoda silla. Eso es lo básico, estamos de acuerdo. Pero no es lo único.

La fuente de iluminación se torna imprescindible para unas adecuadas condiciones laborales. Por ello, tener cerca una ventana que nos proporcione luz natural será lo más conveniente. En la foto, la luz procede de un lateral, que es la mejor opción. Una sencilla mesa alargada con cajones favorece la posibilidad de acoger a varios trabajadores en el mismo espacio. Casi como en las oficinas de una multinacional, pero en el salón.

Esta sencilla, pero preciosa mesa de escritorio vintage rememora las antiguas mesas de oficinistas. El color oscuro de la mesa es animado por una sillas blancas de gran estilo, junto con el reluciente blanco del revestimiento de las paredes de ladrillo. Unos libros por aquí, unos planos por allá, una alfombra movida para que parezca que trabajamos… Todo muy sencillo, pero atractivo visualmente.

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A destacar también la lámpara de pie de color rojo que pone la nota alegre en el aspecto general de este espacio. Una sencilla oficina en casa, para trabajar en un ambiente agradable.

Foto: Style at Home