Una silla como nueva con una mano de pintura

Seguro que en alguna que otra ocasión, alguna de las sillas de tu casa (o de casa de tus padres, hermanos, amigos…) ha acabado en la basura no porque le pasase nada en concreto, sino porque ya no daba más de sí. Estaba un poco pasada de moda y “no decía nada”.

Son muchos los muebles que acaban desterrados de nuestras casas porque ya no se llevan, aunque estén perfectos y tan fuertes como el primer día. Si te ha pasado algo parecido con una silla de las que tienes en casa y en el fondo te da pena tirarla a la basura, tenemos un DIY de lo más original, que no es demasiado complicado, y que puede quedar muy bien, con un estilo muy original y con mucho estilo, que además, puedes personalizar con el estilo que más te guste.

Fíjate en la primera foto, la silla es de estilo clásico y algo pasada de moda. Y ahora, fíjate en esta otra imagen.

Aunque no lo parezca, la diferencia entre una y otra es simplemente una mano de pintura y un cambio del tapizado de la silla, algo que puedes hacer en casa sin muchas dificultades. No hace falta ser un experto en manualidades para darle un nuevo aire a una de las sillas viejas de tu casa.

Es tan sencillo como pasar una mano de lija por la silla y después, aplicar una capa de pintura. En este caso, es blanca, pero si quieres algo más alegre y animado puedes optar por otro tipo de tonos, por ejemplo, los colores flúor son una de las tendencias más de moda en la declaración de interiores.

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En cuanto al tapizado, simplemente tienes que elegir la tela del color que te guste, ya sea liso o estampado, y separar la base del asiento para forrarla con la tela nueva.

Fotos de Casa Sugar