Si las pasadas Navidades os han traído una caja de cava para brindar y, habéis sido precavidos de guardarla, veréis lo que se puede hacer con ella. Dar una segunda oportunidad a objetos o cosas que parecían tener los días contados, es una excelente solución.

Todos de pequeños hemos jugado a la tiendas y, no hacía falta tener una caja registradora, productos o clientes, sólo imaginación. Por eso convertir esa vieja caja de cava en un teatro para sus muñecos o colocar las piezas pequeñas dentro y dibujar unas letras, les podemos ayudar a montar un adorable comercio. En la imagen han creado un peculiar quiosco.

Si vuestros pequeños lo que necesitan es un rincón para colocar todos sus libros, también se pueden convertir en unas funcionales estanterías cubiertas. Bastará con pasarle a la caja una lija para eliminar las impurezas de la madera.

Si el diseño exterior de esta, no es el más bonito para una habitación infantil, podéis organizar una tarde de pintura y que sean ellos los que las pinten a su gusto. Siempre con la supervisión de un adulto y utilizando unas pinturas adecuadas.

Pero también te propongo que vayas más allá, y te decidas a montar una especie de colmena utilizando diferentes cajas. Busca, recolecta, pide a amigos y familiares todo tipo de cajas de madera. Una vez las tengas toda, colócalas de tal forma que las más resistentes queden en el suelo y las demás sobre ellas. Límalas y pinta alguna de ellas, para crear un contraste apropiado y alegre para su habitación.

Si las quieres sujetar para que no se desplacen, puedes colocar unas pinzas como en la imagen o bien atornillarlas unas con otras para mayor seguridad. Pregunta en una tienda de bricolage que barniz puedes aplicar para protegerlas y, que tornillos puedes acoplar mejor las maderas. Con todo esto ya estarán listas para ser usadas.

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Los niños estarán encantados con sus muebles nuevos.