Había oido hablar de filosofías de vida adaptadas a la decoración como el Feng shui y mentiría si dijera que me no me ha extrañado cuando he encontrado esta nueva filosofía, Vastu, aunque en realidad lo que realmente me ha extrañado es que tardará tanto en encontrarla. Según esto, auguro la aparición de otras y si no al tiempo

El Vastu  remonta sus orígineses a nada menos que 8000 años. Se conoce como la antigua ciencia mística para el diseño y la construcción. Basado en Stapatya Veda, una parte del Atharva Veda, uno de los más destacados de los cuatro Vedas, unifica la astrología, la astronomía y el arte.

Este arte ayuda a crear espacios con los que obtener los beneficios otorgados por la naturaleza. Utiliza pocas normas básicas y  tradicionales que se pueden emplear en la construcción, selección de materiales y diseño de nuestras casas. Cuando se aplica correctamente puede llegar a  proporcionar  todas las comodidades y placeres de la vida.

Hoy en día, cuando la gente quiere construir un edificio o casa  dedica más tiempo a los detalles; dónde hacerla, la estructura, las comodidades, la apariencia, etc, sin entrar en un examen detallado en cuanto a si esa casa o edificio produce salud y equilibrio o enfermedad y malestar en la vida.
Aquí es donde es necesaria  la existencia de Vastu.

Todo se compone de cinco elementos básicos – FUEGO, AGUA, TIERRA, ESPACIO, y AIRE. El equilibrio que se observa en la naturaleza es fácilmente perceptible en todos los cuerpos en movimiento, pero por desgracia no podemos percibir este equilibrio en los cuerpos estáticos.

Cada uno de los elementos de un edificio está recibiendo un extraño y  precioso don, de los poderes infinitos del universo. Todos los materiales en el mundo, independientemente de su tamaño, forma, color  o composiciones químicas llevan incorporado en sus orígenes  una de estas cualidades. Disfrutan de los niveles de esa peculiar vibración, que no percibe la mente humana. Si los edificios residenciales o comerciales se construyen sin ningún tipo de relación con estos elementos, entonces, ¿cómo van a ser beneficioso?, es más pueden producir, al frenar el flujo, accidentes y enfermedades. Esta es la regla eterna de la naturaleza, no hay lugar para la lógica, la duda o el debate.


La ciencia de Vastu de  los puntos cardinales.
Nuestra antigua Vastu Shastra busca los mayores beneficios de los rayos solares. Es el sol la única fuente fiable de vitamina D (la vitamina D se absorbe por la sangre directamente en la piel desnuda se expone al sol), fuente vital para el sustento de la vida en la Tierra.
Según la fuerza del sol el este tiene una gran importancia. Los rayos del sol, que asoma por el este, emiten más calor y menos luz. Por la tarde, sin embargo, el sol se dirige hacia el oeste,  punto que recibe más calor y una mayor cantidad de rayos infrarrojos, perjudiciales para la salud.
Con todas estas razones, esta explícitamente establecido en el Vastu Shastra que la parte del edificio con el mayor número de  aperturas al exterior será siempre el lado este y  el lado norte.
La fuente básica de energía de todo el mundo se almacena en el Polo Norte y el Polo Sur. Fluye sin interrupción desde el Polo Norte al Polo Sur en forma de ondas magnéticas. Por lo tanto la parte del edificio que queda hacia el sur debe siempre tener una mayor superficie que la parte norte, así nada se interpondrá en el flujo de las ondas magnéticas.
El Vastu Shastra advierte sobre la relación del campo magnético de la Tierra con respecto al cuerpo humano. Este actúa como un imán siendo la cabeza como el Polo Norte. Si la cabeza se dirige hacia el norte durante el sueño, el Polo Norte de la Tierra y el del cuerpo se repelen entre sí lo que afecta a la circulación de la sangre, provocando trastornos del sueño, tensión y otros problemas. Así, se dice en el Vastu Shastris que no hay que DORMIR CON LA CABEZA HACIA EL NORTE.

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Fuente: www.sereneinteriors.com/vastu-shastra.html
Mury, un beso.