Un poco después de salir del piso, esta mañana, caminaba rumbo al colegio de los niños para dejarlos allí; empezaba un día mucho más parecido a los difíciles que a los relajados, los vacacionales. Dejé los chicos y di media vuelta hacia mi trabajo. Está muy cerca del colegio y de mi casa, es un trayecto que me gusta mucho y que repito todos los días. Camino frente a museos, iglesias, parques, camino por una alameda, cruzo plazas y paro en un bar justo antes de entrar, para desayunar.

El bar es como uno más de los tradicionales de la ciudad. Tiene una barra extensa en madera, con sillas de acero tapizadas en cuero negro; mesas cuadradas para comer de madera oscura lustrada, cuatro sillas con cada mesa y la máquina de tabaco, que es indispensable para entender el encanto del lugar. Tiene por supuesto menú, raciones, cervezas y vino tinto.

Estoy especialmente interesada en el tema del bar de madera porque hace poco invertí en uno que creo me será muy útil en la decoración de un café de buen tamaño; es algo que todavía no es seguro. El bar está construido en cerezo y tapizado en cuero. Tiene dos barras, una al frente y otra atrás, estanterías para vasos, botellas y comestibles. También tiene espejo. Mayor información en la pagina Web www.leesburg-virginia.olx.com