Los ladrillos de vidrio son una opción muy interesante a la hora de decorar. Se pueden poner por simple gusto estético, porque son originales y quedan muy bonitos, pero también se puede hacer uso de ellos si buscamos conservar la luz.

En ocasiones los hogares no tienen tantas ventanas como desearíamos y si colocamos un muro frente a una de las ventanas principales el resto de la casa se puede ver perjudicada, por eso los ladrillos de cristal son una buena elección ya que separan las estancias pero dejan pasar la luz.

Los puedes adquirir un muchos sitios, y lo mejor es que los hay en muchos colores para adaptarlos a la decoración. Puede ser más o menos transparentes, también en función de las necesidades lumínicas.

Te indicamos algunas empresas donde puedes encontrarlos: