Actualmente, y desde siempre, han convivido en un mismo hogar varias generaciones, tres y a veces incluso cuatro (en función de la longevidad de los abuelos) y debido a sus distintas edades cada uno tiene una necesidades diferentes y a veces el mobiliario del hogar no se adapta a ellas.
Un ejemplo de ello es la ducha, que no será igual para un niño que para un abuelo, por las dificultades para entrar en la bañera. La solución intermedia es una ducha accesible para todos, una ducha como cualquiera de las que encontramos en la gama Familia de la empresa Duscholux.
La colección se compone de varios modelos, con distintas partes que se abren y cierran en función de quién vaya a utilizarla. Estás creadas en cristal securizado y consta de puertas fraccionables que se pueden abrir o cerrar por partes, indistintamente tanto la parte superior como la inferior, y gracias a un sencillo sistema de anclaje, patentado por la propia empresa, puede unir dos mitades funcionando como una puerta convencional. Por ejemplo, abriendo la parte superior de la mampara podemos duchas a los niños o ayudar desde fuera a una persona mayor o discapacitada.
Los cristales se fabrican a medida de las necesidades, con cristales securizados o con cristales semimateados y múltiples acabados.
Más información: Duscholux