Hoy en la mañana tenía una reunión de trabajo a las nueve en punto por lo que me desperté faltando un cuarto y atención: no llegué tarde. Esta vez no tuve que preocuparme por la ropa, por el maquillaje, ni siquiera por el estado de mi pelo. Afortunadamente adoro lavarme los dientes porque si no, no habría tenido que hacerlo. La conferencia ocurría al tiempo en diferentes ciudades europeas y yo solo tenía que estar on-line. Nadie notó que seguía vestida en pijama, porque me cubrí con un abrigo de piel, tampoco que no llevaba zapatos sino chancletas.

Definitivamente las comunicaciones han avanzado de mano de la tecnología y, aunque se diga que son las nuevas generaciones las principalmente afectadas, yo me siento inmersa y comprendo la mayoría de los nuevos procesos, de los nuevos escenarios. Lo controlo perfectamente. La reunión fue un éxito, logramos un acuerdo y ahora que estoy libre puedo meterme de nuevo a la cama y dormir hasta la una, que debo entrevistarme con mi jefe nuevamente.

Para las conversaciones on-line tengo un accesorio que me hace lucir muy chic. El teléfono de la casa HULGER, con base y auricular, tiene el aspecto de uno de los años cincuenta pero funciona con una conexión de puerto USB, para el ordenador o para usarlo como manos libres en el metro. Los hay en rosa, blanco y negro. Funciona con Skype, iChat, GoogleTalk, Vonage y Yahoo. Mayor información en la página Web http://www.hulgershop.com