Nada más delicioso que la lasaña con pollo, o unas alitas picantes apanadas. ¿Quién de niño no ha preferido comer pollo y patatas fritas sobre cualquier plato culinario elaborado y exquisito? Frito, guisado, apanado, pechugas, perniles, alitas, con arroz, con cous-cous, con vegetales; el pollo reina dentro de las carnes como la que más adeptos tiene y conquista día con día.

Muchos fans y muchos detractores. Temas como el cultivo industrializado de pollos, el tipo de alimentación que se les da y la utilización de hormonas para acelerar su crecimiento, son controversiales a la hora de remarcar que alimentarse con estas aves resulta económico y saludable. En todo caso faltará mucho para que salga de nuestra dieta este alimento tan criticado como útil.

Para mí el pollo puede usarse hasta en el diseño de las sillas, como lo hace el diseñador sudafricano RYAN FRANK. Inspirado en los coloridos ornamentos hechos con el plumaje de este ave en la cultura ZULU sudafricana y uniéndolos con la ligereza y durabilidad de las estructuras en aluminio ha creado la silla INKUKU. Además de bella, útil y fácil de transportar. Mayor información en la página Web www.ryanfrank.net