A veces mi esposo está tan estresado con sus asuntos del trabajo que me siento responsable por hacer que olvide el tema un poco y vuelva a su vida de nuevo. Muchas veces quiero sacarlo de casa y hacer que pase un muy buen momento, que rompa con la rutina, lo más fácil es una caminata lenta por un parque. Otro tipo de emociones fuertes como una gran fiesta puede hacer que libere energía y descanse. La verdad es que el tema de bailar nos gusta mucho.

Cada vez que podemos nos escapamos a bailar en cualquier lugar de la ciudad en donde suene el flamenco o la salsa. Llevamos muy bien el ritmo y a los dos nos encanta la cultura de donde procedemos mutuamente, así que la verdadera terapia para sus malos días la conozco bien. Ha resultado difícil convencerlo de que huyamos hacia lo más central de lo ciudad y nos mezclemos con la gente en una fiesta. A el también le agrada mucho la idea, lo sé.

Estoy preparada por si se le ocurre que bailemos tengo en guardada una pista de baile que se puede poner y quitar al antojo sin que el piso de madera sufra por la pasión de la danza. Yo, sinceramente, también me estreso mucho cuando el parquet se me raya. El dancefloor lo conseguí en la tienda SPORT COURT ALBERTA en donde tienen suelos removibles de todos los tipos. Mayor información en l a página Web http://www.sportcourtalberta.com