Cuando imaginamos una decoración de carácter funcional, pensamos en mobiliario que sus características puede propiciar varios usos, repercutiendo directamente en el desarrollo espacial de nuestra decoración, y es enmarcados en esta características elemental de la decoración funcional que presentamos ya no piezas multifunción sino espacios polifuncionales, los cuales bien pueden ser un dormitorio, un salón u oficina y hasta incluso una cocina si así se le dispone.
Y es que todo depende directamente de la capacidad imaginativa del decorador el cual puede presentar increíbles soluciones basado principalmente en la capacidad del mobiliario y la forma en la cual lo presentamos, sobre todo a la hora de ocultarlo o reducir sus dimensiones para desarrollar otra actividad







