A ninguna nos resulta extraño, desde que nos casamos la primera vez, que en navidad (no lo soportamos en nuestro cumpleaños) un alto porcentaje de los regalos que recibimos no son más que regalos para MI / CASA o sea menaje para nuestro piso. Es posible que seamos nosotras las que más disfrutemos de una vajilla china pero no por eso deja de ser un bien familiar y ni hablar de lo realmente poco que deseamos esa olla express que el año pasado nuestra suegra nos dio “con tanto cariño”. Podríamos decir que nos obsequian implementos que mejoran nuestro rendimiento como amas de casa, pero preferiría una corbata, una agenda o una pluma, que es lo que les regalamos a los hombres cuando queremos mejorar su rendimiento profesional. Yo además de ama de casa soy profesional así que espero unos tacones de lujo o una cartera de piel que combine con los zapatos.

No es esto una confesión de una mujer sofocada por las tareas de ser madre, esposa y ejecutiva –sin mucho éxito- ni mucho menos. Que no se malentienda lo que digo, o mejor dicho lo que pido. Pero declaro que si este año pudiera elegir un regalo para mi / casa no dudaría en decir que quiero un bar. Porque, primero, sería un regalo mucho más para mí dado el enternecido cariño que siento por los gintonic –que aumenta a final de año-, y segundo, porque me resulta tan altamente elegante tener un accesorio destinado a guardar la reserva de alcoholes –que toda pareja con hijos debe tener- que hasta en ese sentido sería yo la que más lo disfrutaría. Estoy segura de que a mi esposo le haría gracia también sobre todo si tiene sitio para sus vasos cortos de whisky.

Imagen 1

El más bello, que realmente me haría feliz por lo menos durante un mes, es el TRANNY FRIDGE, diseñado por GRO DESIGN para SAMSUNG. Una de sus principales cualidades, además de la belleza de su estilo retro y de su amplia capacidad, es que se puede posicionar vertical y horizontalmente, dependiendo de las necesidades que tengamos. Mayor información en la página Web www.grodesign.com