alfombra

Con el paso del tiempo las alfombras se van resintiendo, sobre todo por el peso de los muebles sobre ellas. No nos damos cuenta hasta que nos llega el momento de mover ese gran sofá que hay en el centro del salón, y entonces vemos  las marcas profundas que ha dejado y que parecen imposibles de quitar.

Pero que nadie se asuste porque hay solución.  Lo que se debe hacer es frotar la parte de la alfombra marcada con un cubito de hielo. Una vez que el cubito se haya derretido deberás pasar una plancha sobre la zona varias veces, a una temperatura moderada para que la alfombra no se queme. El contraste de temperaturas hará que la alfombra recupere su apariencia original y quede prácticamente como nueva.

Vía: espaciohogar