Buenos días amigos!! Hoy seguimos con la segunda parte de este espacio dedicado a intentar arreglar todas aquellas puertas que rozan en nuestro hogar. No es necesario saber mucho de bricolaje para arreglar mínimamente una puerta que roza..

Aunque en ocasiones no tenemos más remedio que llamar a un profesional, cuando el bolsillo aprieta siempre podemos intentar arreglar nosotros mismos, bajo unas pequeñas indicaciones, las puertas de nuestro hogar.

Recuerda que esto es un problema que pasa en muchas ocasiones pueden ser por muchos factores desde bisagras sueltas, puertas descolgadas o puertas mal alineadas.

Si tiene suna puerta que no cierra o roza en tu hogar, sigue leyendo estas pequeñas soluciones que pueden ayudarte.

Es importante  la temperatura del ambiente, recuerda que esta puede hacer que se dilate una puerta o bien que se contraiga y la placa del pestillo quede alejada. La madera sufre el cambio de temperatura con el tiempo y la hoja tiende a deformarse.

En ocasiones la solución será calzar un cartón detrás de la placa que aloja el pestillo. Quita los tornillos y mete un trocito de cartón del mismo tamaño que la placa y luego vuelve a ponerla.

Si tenemos puertas que chirrían haciendo un ruido muy molesto, lo que haremos será sacar el vástago y aplicar grafito en polvo sobre la bisagra. Para obtener esto basta con machacar la mina de un lápiz.

Por último a veces las bisagras se sueltan, los tornillos ya no sujetan pues los agujeros están dados de sí o agrandados. Para ello retiraremos los tornillos y los cambiaremos por tees de golf adheridos con cola de carpintero. Introduce hasta que no puedas más y luego lijalos. Por último haz nuevos agujeros para meter los tornillos.

Como ves si no quieres cambiar las puertas, siempre hay soluciones para casi todo. Esperamos que os sirvan de ayuda o de inspiración.