En muchas ocasiones, después de una obra o antes de ella,  alguna puerta de nuestro hogar roza con el suelo y hace ruido. Si este caso te suena, existen afortunadamente diversas soluciones que podemos aplicar, de esta forma nuestra decoración quedará impecable.

Son frecuentes estos casos, pero a fin de cuentas es sencillo de alguna forma solucionar el problema. Para ahorrarnos cierto dinero en llamar a un profesional, cuando no podemos hacerlo.. hoy os dejamos algunos consejos que seguro os serán de gran utilidad.

A parte de que esto sea un problema muy común y que no seamos grandes manitas, si es tu caso, tampoco debemos dejar pasar esto.. pues a la larga es peor, no se arregla solo y puede acabar rajando la moqueta, rozando el suelo.

Para comenzar deberemos saber de donde viene el problema, si es de arriba, de abajo o de donde.. para ello cierra y abre repetidas veces.

Existen varias cosas por las que puede rozar una puerta por ejemplo que esté un poco descolgada debido al aflojamiento de las bisagras con el paso del tiempo. Si esto es así bastará con apretar los tornillos pero lo ideal es que te ayude otra persona para levantar un poco la puerta y que sea más fácil atornillar, sobretodo cuando son puertas pesadas.

Si no tienes ayuda, puedes poner una cuña de madera, encajarla y levantar la puerta, como si fuera un gato de coche

Si no es de las bisagras, quizás sea por la zona de abajo de la puerta, si el canto es roza por un problema de sí mismo lo que haremos será lijar la puerta por abajo.. piensa que si es poca cosa, con lijarla un poco habremos evitado el problema tan molesto.

Si hemos probado estas dos opciones y sigue rozando, podemos realizar un estupendo truco. Dispón de algunas arandelas, quita la puerta, ubica las arandelas justo en el tornillo grueso de cada una de las bisagras llamado -bulbón- 

A pesar de esto nada funciona y no sabes qué hacer… desde aquí te invitamos a que no te des por vencido o vencida, lo que vamos a hacer es cepillar la puerta. Recuerda que realizar esta actividad es más difícil que todas las otras anteriormente mencionadas.. pues lo hacen los profesionales.

Para comenzar debemos hacernos con un cepillo para esta actividad, un cepillo de carpintero para rebajar la madera de la puerta poco a poco. Para ello toma un lápiz y marca el lugar que roza con el suelo y luego pasa el cepillo poco a poco.

El próximo día seguiremos con algunos consejos más para que nuestras puertas dejen de rozar con el suelo cada vez que hacemos uso de las mismas.