Aunque quisiéramos negarlo el hecho está ahí, en frente de nosotros, sentado, comiendo, deseoso de conversar y con alguna sonrisilla en los labios. Para mí resulta ridículo pensar en las posibilidades que tiene mi esposo de recibir, en verano y de mi parte, un masaje relajante en la espalda, dormir abrazado a mi o comer cocido que no sea de una lata. Pero en invierno todo cambia, el tiene lo que quiere y yo recibo su calor. Que no suene malvado; yo no recibo masajes o desayunos ni en primavera.

Además de contar con nuestro esposo en las noches o con el perro para abrazarlo en las tardes, cuando él no está y realmente lo necesitamos, podríamos renovar nuestro menaje de invierno y así no tener que depender de ningún ser vivo para regular la temperatura Una manta también es una buena solución al frío que aumenta con la soledad pero no es nuestro estilo conformarnos con lo tradicional.

conejo

Desde hace muy poco tengo un accesorio que me hace muy feliz, porque combina la suavidad del peluche, con la aromaterapia y la temperatura. El BUNNY WRAP es un conejo para abrazar que está lleno de fresca lavanda. Lo calentamos en el micro ondas y podemos acostarnos sobre el o a su lado y disfutar de su agradable temperatura y relajante olor por más de una hora. Mejor que abrazar al perro. Mayor información en la página web www.softsurroundings.com