Sin lugar a dudas, casi todos tenemos en nuestra vivienda un espacio en la pared en el que ubicar “algo”. Puede que en determinadas ocasiones pensemos en algún espejo o quizás una estantería… o un enorme y llamativo cuadro.


Pero son muchos factores los que se interponen en nuestro camino o pared decorativa… por ejemplo el dinero. Comprar una gran obra para el salón puede salir por un precio elevado.


Ya hemos hablado en algunas ocasiones de cómo decorar áreas grandes sin demasiados costes; hoy me gustaría sugeriros una opción más a tener en cuenta.


Los lienzos en blanco son asequibles, de diversas proporciones y un escenario perfecto para pintar lo que más nos guste.


No es necesario ser grandes pintores ni dibujantes hábiles para ofrecer a la decoración de nuestro hogar algo llamativo y atractivo, basta con gusto y creatividad.


Por ello una genial sugerencia es la de hacernos con varios lienzos, todos de distintas proporciones y hacer una combinación entre ellos.

Con pintura acrílica, de los colores que más nos gusten y nos peguen con nuestra decoración, pintaremos los lienzos.


Podemos hacer un gran dibujo de formas sencillas, de manera que cada lienzo sea una parte del dibujo… como en un gran puzle; también podemos hacer composiciones de colores, estas darán un toque de elegancia y distinción a nuestra estancia. Obras de un solo color, de dos, de tres… o de muchos colores alegraran la vivienda.


Las composiciones son fáciles de hacer, tomamos los lienzos y los pintamos cada uno de un color que nos guste y combine con nuestra decoración, por ejemplo rojo y gris, negro y blanco o seleccionar un color , como el azul y varios tonos del mismo color. Es necesario cubrir perfectamente el lienzo de pintura, para ello daremos un mínimo de dos capas.


Como veis es una manera sencilla y asequible de ocupar grandes zonas de una pared sin hacer un agujero en el bolsillo. ¡Imaginación y gusto son la clave!