Sin animo de ofender, he de decir que el cambio en este baño le ha venido radicalmente bien porque los colores blanco y rosa rozaban un poco, bastante, la cursilería, además de la ausencia total de un estilo definido. El caso es que ya se ha reformado y así podemos ver la comparación del antes y el después.

En el proceso de reconversión lo primero que se eliminó fue el lavabo, los muebles, las baldosas del suelo y los baldosines de la pared. Haciendo esto ya tenemos la mayoría del trabajo hecho porque a partir de aquí ya podemos comenzar a renovar.

Se pintaron las paredes, se puso el suelo y se amuebló con modelos de baño de Ikea. Lo único que han dejado como estaba era la parte de la bañera que, como podemos observar en algunas fotos, sigue siendo rosa al igual que la pared sigue teniendo azulejos blancos con el borde rosa.

Según cuenta la autora de toda esta reforma, tardaron tres años en realizarlo, paso a paso, junto a su pareja y abordar el cambio de bañera les parecía un proyecto demasiado complicado para realizarlo ellos mismos con lo que siguen pensando alguna forma para disimular el color rosa.

Les diría que actualmente existen pinturas con las que los azulejos quedan bastantes bien, y de esta forma conseguiría mantener la bañera y cambiar el color de lo azulejos, al menos del rosa que no es que pinte mucho con al negro y el beige de la pared.

Vía: Creative Kismet