Por su elegancia atemporal, las encantadoras combinaciones que pueden crearse gracias a tonos rojizos siguen dando de qué hablar.

Pasión, alegría, acción y fuerza son sensaciones que provoca el color rojo, por lo que sigue siendo uno de los favoritos a la hora de decorar espacios sociales, como la sala.

Suele ser el color que atrae más la atención, por lo que el mayor reto en su aplicación consiste en controlar su extensión e intensidad y evitar así que “canse” rápidamente a los residentes.

Muchas veces, con estas combinaciones se pueden lograr muchos objetivos gracias a la utilización de colores crudos como base y algunos detalles en rojo, estratégicamente distribuidos en la combinación.

Un buen consejo para estos tonos es la de centrarse en colores que hagan un contraste extremo entre ellos, que despliegue una sensación de elegancia y comodidad, con un color claro en muebles por ejemplo, pero con un toque de rojo, en cojines.

Hay muchas formas de colocar los cojines, pero no todas son las adecuadas; como bien puede ser que los cojines no llenen el mobiliario. No hay que saturar los sillones, porque son muebles que dan mucho de qué hablar.