Es el día de visita al dentista y mis niños tiemblan de pavor aunque han sido muy disciplinados a la hora de cuidar sus dientes. Yo también temía al consultorio dental y a todas sus maquinitas cuando era niña. Los míos se ponen pálidos y temblorosos justo antes de que los vista para llevarlos y hay que reconocer que por esas mismas razones ese día se limpian los dientes mejor que nunca. Son valientes pero también muy responsables y por eso les digo que no tienen nada que temer. En ocasiones si.

Cuando sé que en la visita habrá sangre y destrucción, porque es natural que los niños cambien de dientes o que la caries haga estragos en la dentina de una muela, trato de que no lo sepan sino hasta el mismo momento de dolor; es talvez por eso que siempre están temerosos. En cualquier momento se puede presentar una extracción o una perforación y ellos nunca lo saben.

Un remedio infalible en contra del llanto post visita al dentista es la combinación perfecta de dos bolas de helado de chocolate con una de helado de banana. Para que el helado luzca perfecto y los chicos olviden la pena uso la cuchara para helado Mastrad Ice Cream Scoop. Fabricada en plástico tensado y compuesta por una sola pieza hace que nos olvidemos del problema de sacar perfectas esferas del bote de helado; con solo presionar un botón todo estará listo y en su sitio. Fácil de lavar y disponible en una amplia gama de colores. Mayor información en la página Web www.kitchencritic.co.uk