Si quieres hacer una manualidad decorativa, a la par que muy divertida para tus hijos, presta atención porque seguro que ésta te encantará. Se trata nada más y nada menos que un hermoso caballo para que tus hijos jueguen todo lo que quieran.


Los materiales que necesitaremos serán los siguientes:

– calcetín
– cinta
– restos de lana
– restos de tela
– botones
– un palo de escoba o fregona
– guata o tela picada para el relleno
– tijeras
– aguja e hilo

Primero nos haremos con un palo, ya puede ser de escoba, fregona…etc. este servirá como soporte base, como si fuera el cuerpo del caballo. Cortaremos el palo a una medida apropiada para el niño.

Ahora, en uno de los extremos ponemos un trozo de tela y rellenamos con guata o algo similar; luego le daremos la forma. Ahora lo ataremos fuertemente al extremo del palo.

La tela, que hemos atado, la cubriremos con un calcetín; ahora es cuando  le intentamos dar una forma, parecida a la de la foto. Ataremos en el extremo el calcetín, intentaremos que quede firme, para que no se caiga.

El siguiente paso será hacer las orejas del caballo, para ello utilizaremos trozos de tela. Cogemos cuatro trozos de tela y dibujamos algo similar a la oreja de un caballo… imagina que tienes que dibujar una hoja. Haremos dos formas pequeñas y dos más grandes, de esta forma daremos el efecto de la parte interna de las orejas.

Para coserlas lo haremos del revés, después daremos la vuelta y entonces cosemos la pieza pequeña.

Por último coseremos estas a la cabeza del caballo y colocamos la cinta que hará de rienda. Los ojos los haremos con dos bonitos botones.

Podemos añadirle tantos detalles como queramos, siempre que no entorpezcan para jugar; para hacer la crin basta con pasar la lana por un cartón doble con un agujero en el centro y luego recortaremos los bordes para atarlos y coserlos al caballo.