La estación de tren de Santiago de Compostela-Daniel Castelao se encuentra en plena transformación gracias a un ambicioso proyecto de ampliación liderado por Adif. Esta iniciativa tiene como objetivo principal mejorar la movilidad, orientación y seguridad de los usuarios, consolidando la estación como una infraestructura crucial en la red ferroviaria gallega, por la que transitan miles de personas diariamente.
El diseño de esta ampliación está a cargo del prestigioso Estudio Herreros, conocido por su enfoque arquitectónico moderno. El proyecto persigue reforzar la conexión entre la ciudad y la red ferroviaria mediante nuevas conexiones entre niveles, lo que facilitará un recorrido más amplio y accesible. Una de las características más notables de este diseño es su apuesta por la transparencia y el uso de la luz natural, proporcionando una experiencia más agradable para los viajeros.
Entre las novedades más destacadas se encuentra la construcción de una pasarela peatonal que ordenará los flujos de personas, mejorando la relación entre el vestíbulo y los andenes. Esta estructura no solo añadirá valor estético, sino que también optimizará la navegación dentro de la estación, haciendo los trayectos más intuitivos y fluidos.
El proyecto también incluye la instalación de sistemas de barandillas de vidrio desarrollados por Comenza, con los modelos GlassFit SV-1701 y GlassFit SV-1703, que cumplen con los requisitos de seguridad en espacios de alto tránsito. Estas barandillas se han diseñado teniendo en cuenta tanto la normativa como la estética del lugar, garantizando versatilidad y adaptación al ambiente.
La seguridad ha sido un pilar fundamental en el desarrollo del proyecto. Se han considerado aspectos técnicos complejos, como la altura y resistencia de las barandillas en áreas clave de la estación. Para asegurar que todas las soluciones propuestas cumplan con los requerimientos de estabilidad, se llevó a cabo un riguroso estudio mediante simulación de Método de Elementos Finitos.
La ampliación del edificio de viajeros se lleva a cabo en un área de aproximadamente 25,000 metros cuadrados e incluye nuevos espacios públicos y plazas urbanas. Esta iniciativa forma parte de las celebraciones por el centenario de la llegada del ferrocarril a Santiago, y busca eliminar la barrera física que representan las vías entre el centro histórico y los barrios más nuevos de la ciudad. Con este proyecto, se espera reforzar el papel de Santiago de Compostela como un nodo esencial en la red ferroviaria gallega, mejorando significativamente la experiencia de sus miles de usuarios diarios.



