Retoma la elegancia que caracteriza a este estilo decorativo y renuévala con elementos más modernos, para un salón principal con decoración de validez atemporal.

Especial y curioso, es así como se puede definir a una habitación puramente clásica.

Si bien los sillones, las mesas centrales y laterales y el juego de comedor son clásicos, el manejo que se les da a otros elementos, como las paredes y algunos acentos decorativos, no lo son.

Algunos arquitectos nos indican que generalmente una decoración puramente clásica se identifica por el uso de la madera en la mayoría de sus elementos y muebles labrados, muy elaborados, en maderas nobles.

Además, por la utilización de telas estampadas en acabados florales, de rayas o frutales (generalmente en panas o terciopelos), así como el uso de accesorios en porcelana, plantas, flores u otro tipo de objetos de historia.

Aun tratando de crear un ambiente clásico, en cuestión a confundirse, se pueden mesclar elementos de iluminación y algunos detalles que sean modernos.

Algunas carpinterías lisas, sin detalles; las paredes no tienen ninguna textura; no hay grandes cortinajes, y los jarrones de la mesa de centro, son elementos que se tienen que tratar de resaltar en estos estilos.

También se pueden tomar en cuenta elementos modernos y tratar de hacer una mezcla entre los clásicos y estos mismos, para así poder crear un ambiente más personalizado y con un mejor gusto.

Además, a algunas decoraciones y estilos, se les denominan eclécticos, ya que no todos sus elementos siguen una misma línea de decoración y juntos hacen que algunas habitaciones tengan un toque de sobriedad y elegancia.