En el panorama actual de la construcción, un enfoque innovador está capturando la atención del sector al ofrecer una solución que promete transformar radicalmente los tiempos y costos asociados con los proyectos inmobiliarios: la construcción modular. Recientemente destacada por el portal Economía Sustentable y promovida por la empresa Remsa, esta modalidad de edificación ha generado un impacto significativo al permitir la reducción de los plazos de obra hasta en un 40% en comparación con los métodos tradicionales.
La esencia de la construcción modular reside en la producción de módulos completos en un entorno industrial controlado, los cuales son posteriormente ensamblados en el lugar destinado para la edificación. Este procedimiento no solo disminuye considerablemente el tiempo de construcción, sino que también mitiga los problemas de incertidumbre comúnmente presentes en las obras convencionales, que suelen enfrentar retrasos y sobrecostes debido a imprevistos.
Uno de los elementos clave de este sistema es su capacidad para desarrollar elementos estructurales, cerramientos, instalaciones eléctricas y sanitarias, e incluso los acabados interiores directamente en las fábricas. Este abordaje permite que dichas tareas se realicen simultáneamente a la preparación de los cimientos en el terreno, optimizando de esta manera la coordinación y la eficiencia del proyecto.
El resultado es una vivienda que está prácticamente lista para ser habitada en un tiempo récord. Los módulos son diseñados para facilitar una rápida instalación mediante grúas, necesitando únicamente ajustes técnicos y conexiones finales para completar el proceso, lo cual acelera significativamente la entrega final.
La construcción modular también destaca por su gestión eficiente de recursos. El proceso de producción industrial minimiza los errores y el despilfarro, lo que se traduce en un ahorro significativo de materiales y en una reducción del impacto ambiental. Además, la incorporación de herramientas digitales como el modelado BIM mejora la planificación y aumenta la calidad del resultado final al anticipar posibles interferencias.
En Argentina, el respaldo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial es crucial para garantizar la validez y certificación de los componentes industrializados, proporcionando así la confianza necesaria para fomentar la aceptación de este enfoque constructivo. Esta validación ayuda a disolver los prejuicios históricos asociados a las antiguas viviendas prefabricadas, que en el pasado no gozaron de una buena reputación.
Frente al rápido crecimiento urbano y la urgente necesidad de soluciones habitacionales eficaces, la construcción modular emerge como una alternativa prometedora. Este modelo no solo ofrece rapidez y precisión, sino que también promueve la sostenibilidad y la eficiencia energética, características que son esenciales para los hogares del futuro. La adopción de esta tecnología está sentando las bases para una nueva era en el sector inmobiliario, donde la rapidez, la eficiencia y la sostenibilidad se convierten en protagonistas indiscutibles.



