A todos nos ha pasado más de una y dos veces. El color de la pintura que habíamos elegido para renovar la imagen de casa era fantástico antes de aplicarla. Sin embargo, el resultado final no tiene nada que ver a lo esperado. Son errores decorativos que tienen solución y seguro que no volverán a producirse si tenemos en cuenta ciertos aspectos. Como los que te cuento aquí.

errores decorativos
Fuente: MakeOver

Hay muchas motivos por los que cometemos errores decorativos cuando decidimos pintar de nuevo las habitaciones. Seguramente habíamos invertido unas cuantos días hasta decidirnos por los tonos de la nueva paleta cromática. Incluso nos habíamos inspirado en nuestras revistas especializadas favoritas para elegir los acabados y algún que otro efecto decorativo. Pero cuando llega la hora de la verdad y se pone en práctica en nuestros espacios domésticos, no siempre funciona como esperábamos con tanta ilusión. Seguro que te has encontrado con errores decorativos tan comunes como estos.

Errores decorativos: las claves para evitarlos

Fuente: Bruguer

Uno de los más frecuentes es la coordinación entre el color de la pintura y el que predomina en el mobiliario de la habitación. Antes de enamorarnos de ese tono que hemos visto en casa de un amigo, o descubierto en la tienda, es importante detenernos en el aspecto de los muebles y de las carpinterías que hay en la estancia. Es la primera lección: pintar según sean sus tonalidades y su intensidad.

Si son de maderas oscuras, conviene pintar las paredes en un color que sea su aliado, para que no compita. Si optamos por propuestas intensas, como verdes, burdeos y rojos sangre, quedarán apagados, neutralizados. Justo lo contrario a lo que perseguíamos. En cambio, pensar en colores neutros por excelencia, como el greige del que te hablé hace unos días, nos permitirá crear fondos suaves. Con ellos todo el protagonismo decorativo recaerá en las maderas oscuras del mobiliario. Esta idea funciona de maravilla para decorar las estancias más vividas de casa, como el salón y el comedor.

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Otra opción para no correr riesgos es recurrir a la gama de los blancos, fantásticos para imprimir un estilo nórdico a los ambientes. Aunque a simple vista pueden parecer fríos, es fácil añadirles calidez si pintamos ciertos elementos de la habitación de otro color, como cornisas y columnas.

Paredes que son un desastre porque agobian

Fuente: AmenagementDesign

Más desastres que suelen quitarnos el sueño. Comprobar que el efecto que buscábamos para una pared ha sido un auténtico desastre. ¿Me equivoco? Lo más habitual es que hayamos pretendido dar profundidad visual a una estancia pequeña, como por ejemplo nuestro dormitorio. Y la solución haya consistido en pintar la pared de la cama en un tono oscuro. ¿Por qué quedaba de lujo en el reportaje que hemos visto y en nuestra casa no? ¿Qué hemos hecho mal?

Es cierto que la pintura es una herramienta muy eficaz para realizar trucos ópticos de lo más resolutivos. Entre ellos alejar visualmente un techo y conseguir que las paredes parezcan más esbeltas. Ahora bien, hay que saber qué colores se deben usar según las características espaciales y la luminosidad de la habitación. De lo contrario, cometeremos errores decorativos.

Fuente: Bruguer

Para ganar esa profundidad anhelada basta con pintar de un color distinto ese tabique, pero siempre en un tono más claro al resto. Y no hay por qué pensar en cremas y blancos. Si nos gustan los verdes y azules, son perfectos para alejar visualmente. O en un rosa palo, una de las tendencia cromáticas de este año. Haz la prueba y verás . Así pues, adiós a este tipo de errores decorativos.

Horror en la cocina: la pintura se levanta

Fuente: SyonPress.Com

Al pintar, también se producen en los espacios más funcionales de casa ciertos errores decorativos. Y la cocina figura entre los primeros. Es muy posible que hayamos decidido renovarla, darla un look más actual. Y la solución más económica ha consistido en pintar los azulejos. Sin embargo, en poco tiempo la pintura se ha ido desprendiendo en las zonas de trabajo.

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Una lección importantísima es que no todas las pinturas son adecuadas para aplicar en las cocinas. Para que el resultado obtenido sea el deseado y dure en buen estado, solo podemos pensar en productos impermeables y resistentes al vapor. Hoy en día es muy fácil encontrarlos en tiendas especializadas y en grandes superficies dedicadas al mundo de la decoración y el bricolaje.

Hay otro aspecto que no debemos olvidar: preparar bien los azulejos antes de aplicar la pintura. Es súper importante que estén muy limpios y la manera más aconsejable de lograrlo es empleando disolventes. Mejor evitar los limpiadores habituales, pues sobre ellos la pintura no agarra correctamente. Con estos consejos, seguro que no vuelven a darse estos errores decorativos en nuestra cocina.

Estancias que se transforman cuando llega la noche

Fuente: Bruguer

Estos problemas también suelen estar muy relacionados con la luz natural. Y más concretamente, en cómo puede llegar a cambiar el tono de una pintura a plena luz del día. Y de noche, cuando recibe luz artificial.

La percepción de los colores está llena de matices según el tipo de luz con el que se vean. Y eso nos puede dar más de un disgusto estético. E incluso comprobar que ese tono que nos gustaba tantísimo con la claridad del día, no nos convence nada cuando no recibe luz natural.

¿Qué podemos hacer para no volver a caer en estos errores decorativos? El mejor consejo es efectuar pruebas en horas muy diferentes, incluida la noche. Es decir, no basta con la típica prueba en la pared. Para comprobar cómo queda realmente, es muy práctico observarlo en momentos que nada tienen que ver. Y si puede ser en días distintos, mejor. Así nos aseguramos de verlo con todas sus cualidades cromáticas al cien por cien.

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Fuente: Bruguer

También las bombillas alteran el color. Lo más adecuado es mirarlo con las luces que tenemos en nuestros espacios domésticos. Si ya te has pasado por completo a las luces LED, son las que menos influyen sobre los colores. Así que gran noticia. Mientras que las de bajo consumo y los fluorescente los vuelven más fríos. Y las bombillas halógenas dan más vida

Con estas claves, ya podemos decir adiós a los errores decorativos al pintar y atrevernos a renovar las habitaciones con resultados magníficos. ¿Te han parecido prácticos?