Creo que Nico, mi chico, se equivoca esta vez, aunque casi siempre tenga razón. El sabe muchas cosas  (con el tiempo me doy cuenta de que ya no son tantas como pensaba al principio), algunas tan extrañas como los nombres de los órdenes clásicos y de sus variaciones, las partes que los conforman, cuando fueron creados, dónde se encuentran y el porqué de su construcción. Cuando lo conocí me pareció tan bello que se me cortó la respiración, también pudo haber sido un pedazo de pastel que se me atravesó en la garganta. Tuvimos el gusto de vernos el uno al otro en una fiesta de matrimonio y la comida estaba muy buena.

Como decía en un comienzo, creo que mi marido se equivoca esta vez, aunque casi siempre tenga razón. El dice que no hay en el mundo un material más duro, y más caro, que el diamante. Vocifera que se ha dicho hasta en misa y que yo, pobre desinformada, estoy perdiendo mi tiempo en tratar de demostrar lo contrario. La verdad es que lo que el dice me da risa porque el que está desinformado es él; hace poco un grupo de físicos alemanes consiguieron crear un material más duro que el diamante. También está basado en carbono, pero su estructura cristalina es diferente. ¡Es más duro!, que lo escuche bien.

Todo esta discusión porque le dije, muy delicadamente, y sin la intención verdadera de conseguirlo, que nunca me había dado anillo de compromiso y que ahora, que trabaja y cobra, era hora de, talvez, poner un diamante en mi dedo de nupcias. Después de la discusión apareció en mi salón el puff DIAMOND fabricado por la manufacturera TRIMOD STUDIO. Su apariencia es la de un diamante tallado de gran tamaño, tanto que se puede usar como banqueta o como mesa auxiliar. Mayor información en la página Web http://www.trimodestudio.com/