Como comentamos en el artículo anterior, el cuidado y mantenimiento de nuestro mobiliario resulta un esencial para el perfecto estado de la vivienda. Si quieres conocer algunos tips en cuestión de limpieza de azulejos, suelos de barro… sigue leyendo, puede que esto te interese.


Muchas personas tenemos suelos de barro, para su limpieza habitual basta con agua y jabón neutro. No utilices demasiado jabón y escurre muy bien el agua para limpiarlo ya que, de lo contrario, quedarán manchas.


Si tenemos este tipo de suelo y con el paso del tiempo ha obtenido un aspecto opaco, siempre podemos añadir al agua de limpieza, un poco de cera líquida. Con ello recuperaremos el brillo natural del suelo.

Este tipo de suelos debemos de nutrirlo regularmente, pues de lo contrario se desgastan mucho. Para hacerlo podemos aplicar, con ayuda de una brocha o un rodillo, aceite de linaza.

Para que los azulejos cerámicos queden como el primer día, haremos una mezcla que consiste en tres partes de alcohol, una de agua y una de limpiacristales. Aplicamos esta mezcla a los azulejos y, para acabar, los secamos con un paño; de esta forma tendrán un acabado brillante.


Las dichosas juntas tan blancas, relucientes y nuevas… debemos cuidarlas, sino se transformarán en líneas completamente negras. Para ello las cepillaremos muy bien con vinagre o con lejía diluida en un poco de agua.


El moho acumulado en baños con poca ventilación, aparece en los lugares más estratégicos. Para hacerlo desaparecer aplicaremos pintura blanca, anti-moho.

Las hermosas lámparas de araña, requieren una limpieza minuciosa, ya que estas se componen de multitud  de piezas.

Para limpiarlas fácilmente utilizaremos un trapo, que no deje pelusa, y una mezcla de alcohol de quemar y agua a partes iguales. Ahora pasaremos el trapo minuciosamente por toda la lámpara, ya verás que resultados. Deja secar muy bien.