¿Le queda vida a un cinturón usado una vez que ya no volvemos a utilizarlo? Pues hemos descubierto que sí. ¿Y que tienes que ver esto con la decoración?, os estaréis preguntando. Pues tiene que ver que el uso alternativo del cinturón no es otro que decorar el suelo. Extraño, pero real.
La idea llega desde Londres, concretamente del estudio Ting London y pretende utilizar los cinturones de hombre y mujer como una alternativa al parket de madera con dos objetivos: por un lado, innovar en cuanto a decoración y pavimentación, y por otro cuidar el medioambiente.
Su textura lo hace similar a un piso flotante y confiere suavidad, abrigo y una distribución del calor que aporta fresco en verano y cálidez en invierno.
Su precio es algo elevado, pero accesible para los «medianos bolsillos»: 75 € por pie cuadrado.
Vía: Opendeco