En el artículo de ayer te nos referimos a las diferentes puertas que puedes encontrar en el mercado, hablamos de sus ventajas y desventajas. Hoy te daremos el paso a paso para que puedas instalarla tú mismo de manera fácil y ahorrando una buena cantidad de dinero.

Recuerda que además de este artículo deberás leer al pie de la letra las instrucciones de los fabricantes. En primer lugar deberás preparar la abertura en bruta. Desempaca con mucho cuidado la puerta que hayas elegido. En algunos casos las puertas vienen empacadas con tornillos para asegurarlas, ten paciencia y quita uno por uno.

Puertas exteriores
Fuente: Juan Jose Richards

Otros modelos de puertas exteriores son embaladas con abrazaderas que no tienen que sacar hasta hacer colocado la puerta en su abertura.

Quita la vieja puerta y el marco hasta dejar la abertura en bruto. Verifica que esta apertura esté a plomo y que el piso debajo esté correctamente nivelado. En el caso de que no lo este nivelalo y encuadra el marco.

En algunos casos se necesita de un espaciador si la puerta gira sobre un piso más alto de lo normal, esto es frecuente en el caso de que se tenga una alfombra alta. Aplicar dos cordones abundantes de masilla a lo largo del umbral.

Extiende la masilla un par de centímetros sobre los lados del marco en bruto. Te aconsejamos no usar las masillas de calafatear acrílicas o de látex.

El próximo paso será el de instalar la puerta. Colócala en la abertura. Para ello lo ideal es encajar primero la parte inferior manteniendo la parte superior inclinada hacia tu cuerpo, empuja la puerta hasta que esté colocada en su sitio.

Centra la puerta en la abertura y calza el marco hasta que quede firme contra el fondo de la abertura en bruto. Colocarla a escuadra y asegurar la estructura.

La puerta deberá quedar unida permanentemente a la abertura aproximada por diferentes puntos ajusta las calzas y el marco, hasta que la jamba del lado de las bisagras estén a plomo en ambos lados.

Ahora se deberán realizar algunos ajustes: fijar temporalmente la puerta a su ligar usando clavos sin cabeza que atraviesen la jamba cercanas a la bisagra Recuerda no clavar hasta el fondo. Retira las abrazaderas del embalaje en el caso de que las tenga. Abrirla y cerrarla para verificar que no existan problemas.

Desde dentro de la casa verifica los bordes de la puerta, en el caso que sea necesario ajusta la jamba del lado del cerrojo. Instala una calza bien sólida detrás de la posición del cajetín de la cerradura. Fija las jambas definitivamente.

Trabaja por todo alrededor de la puerta asegurando por medio de tornillos o clavos que atraviesan las calzas. Comprueba que no existan desajustes en la puerta.

Alisa los bordes del marco con fibra de vidrio o hule espuma de baja expansión. Si es necesario podrás instalar el burlete en la base de la puerta.