Bueno, de ser en realidad serían “Rascamares”. Y después de este humor tan inteligente que me caracteriza, he de decir que la noticia es cierta, al menos si lo es el proyecto. Al parecer es un proyecto realizado por un arquitecto malayo llamado Sarly Adre Bin Sarkum, que ha pensado en esta solución dado que el futuro de la tierra es incierto y puede que el nivel del mar suba considerablemente.

Ante esta perspectiva Bin Sarkum ha creado un rascacielos que desciendo unos cuantos metros hacia el fondo del mar que utilizará varias tecnología sostenibles para producir energía renovable, de forma que se alimentaría de la energía procedente de las olas del mar, de la eólica y la solar.

Para la subsistencia, emplearía técnicas modernas de cultivo, incluida la acuicultura o método hidropónicos (métodos utilizadso para cultivar plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola) para hacer crecer su propia comida bajo el agua.

Para la estabilidad, un sistema de balastos, apoyado en un conjunto de tentáculos como los de un calamar, generan energía cinética que mantiene la estructura en posición vertical.

Teniendo en cuenta que el 71 % de la superficie de la tierra es agua, no parece una mala opción en caso de que el nivel del agua se eleve, pero dejar un edificio a merced del mar no parece una buena idea. En tierra los temporales destrozan muchas zonas pobladas, por no hablar de la posibilidad de un tsunamis, ni pensar lo que podría suceder con estos edificios invertidos en el mar.

Vía: The design Blog