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Las importancia de reformar una chimenea nos ha de llevar a tener en cuenta un variado número de factores, todos ellos muy importantes y tales como la clase de combustible que vamos a utilizar, la pureza de la atmósfera que la rodea, y desde luego, muy importante, el destino que deseamos darle; es decir, si la vamos a emplear para producir calor, o simplemente pensamos darle un uso meramente decorativo.

En el caso de que vayamos a emplear la chimenea para producir calor, deberemos poner una rejilla adecuada o una estufa debidamente preparada y cebarla con combustibles especiales que no produzcan humo.  Si lo que deseamos es darle un uso decorativo, el combustible se sustituye por gas o principalmente por electricidad.

Por otro lado, en los pisos más altos el tiro de la chimenea suele contener los tubos de salida de los pisos inferiores, por lo que, antes de proceder a cambiar y a quitar una chimenea deberemos comprobar la posición de los tubos de salida para no perjudicar el tiro de las demás.  De todas formas, una de las formas más sencillas de transformar una chimenea consiste en poner una rejilla de combustión lenta que permita el empleo de combustibles que no producen  humo.

También podemos quitar la parrilla original y sustituirla por un convector de combustible sin humo.  Además, una estufa con convector, a la que se le incorpora un depósito de agua, nos proporcionará agua caliente para el uso de la casa o para algunos de nuestros radiadores.

De todas formas, una cosa que debemos tener muy en cuenta es que antes de sustituir la chimenea o de tapiar la abertura deberemos siempre limpiar el tiro.  Resulta aconsejable, y en algunos casos resulta obligatorio, poner un ventilador para contrarrestar la condensación en una chimenea tapiada.