Ya he contado en otras oportunidades que mi hijo mayor quiere ser ingeniero.  Como buen niño, desde muy pequeño se le despertó el interés por los coches y camiones, de hecho fue lo primero que aprendió a dibujar, para gran desilusión de su padre y mía. Una vez un amigo de su padre nos contó que de pequeño jugaba a desarmar cochecitos y a clasificar las piezas para jugar después con su hermana, que  traía a Barbie y Ken a comprarlas para tunear el famoso descaptable rosa marca Mattel. Así que mi hijo se apuntó el dato y reservó una caja sólo para guardar, a modo de desgüace, todas las piezas de juguete susceptibles de ser reutilizadas, sobre todo porque él iba mucho más allá: aparte de tunear coches,  pensaba inventar nas de todo tipo y, por supuesto, robots.
RobotTodo esto me vino a la cabeza cuando me encontré estos discos decorativos perfectos para su habitación o la de cualquier niño. Son de la diseñadora australiana Melanie Swan. Se trata de una serie de cuatro círculos de cartón duro (9mm de espesor) forrados con distintos papeles autodhesivos perfectamente seleccionados para combinar con los tonos del robot que ocupa el disco de menor tamaño.

El diámetro, de mayor a menor es de 220mm, ,180mm,140mm y 100mm. En la parte posterior, cuentan con una cinta especial de doble cara para sujetar objetos de un poco más de peso, lo que permiten que se puedan colocar, sueltos o uno encima del otro, sobre la superficie que se desee, madera, yeso, o laminados, mientras ésta no sea rugosa, como el gotelé, que aun hay quien se empeña en utilizarlo.

Robot_spread Los discos de Melanie Swan se pueden conseguir directamente en su página web a precios asequibles a pesar de tratarse de ediciones limitadas. También hay quien, como mi hijo mayor, se apunta el dato y se atreve a hacerlo con sus propias manitas y apelando, como siempre que hablamos de decoración, al buen gusto.

Más información
http://melanieswandesigns.bigcartel.com