Esta científicamente comprobado que la sinceridad es una cualidad y un defecto al mismo tiempo: cualidad, por su significado original de transmisión de la verdad y de las opiniones verdaderas, y defecto, por su valoración cultural como una posible arma en contra de la confianza propia de las otras personas. Ser una persona sincera es sin lugar a dudas valorado por todos pero solo hasta el momento en que la información verdadera y propia afecta negativamente a alguien algo que queramos.

Transmitir la idea que tenemos de nosotros mismos de una manera parecida a la real es una buena forma de sinceridad responsable; tendremos adeptos y detractores pero el tema siempre seremos nosotros y nuestros aciertos o errores. El ser sincero opinando de la vida de los demás puede convertirnos rápidamente en las cotillas del momento y en enemigos íntimos de personas y acontecimientos que talvez no conocemos en profundidad. Ser sinceros en el trato con las personas, ser sincero a la hora de expresar nuestros principios, ser sinceros al exponer nuestros deseos, puede resultar no muy educado.

Acerca del diseño muchas veces caemos en la trampa de querer comunicar más de lo debido con cierta decoración, con cierto estilo, con ciertos objetos. Nada mejor para hacer de nuestro hogar uno tranquilo que tener muebles y decorados que trasmitan poco más de lo que realmente son: muebles útiles y bellos. El estatus no se hizo para sentarse encima de él. La silla colección STRATA del diseñador RYAN FRANK utiliza madera reciclada y formas oblicuas para crear propuestas bellas, útiles y sinceras en estos aspectos. La colección STRATA está conformada con el diseño de silla, mesa de café, mesa de comedor y butaca. Son piezas que son exactamente como se ven y por eso mismo valiosas. Mayor información en la página http://www.ryanfrank.net/