String Chair tiene un diseño un tanto arriesgado. A primera vista casi da miedo sentarte pensando que posiblemente te vas a caer, pero cuando observas sus características te das cuentas de su resistencia a pesar del aspecto de fragilidad.

La estructura está creada por una plancha de pino modelada, apoyada en unas patas metálicas. Sobre la plancha de pino se articulan dos planos de resistentes hilos de nylon, uno en dirección vertical y otro en horizontal. De esta forma el peso del cuerpo se apoya sobre el nylon y no sobre la madera.

El estudio egawa+zbryk lo han diseñado pensando en los días calusos de verano en los que a veces el material de los asientos puede molestar en exceso.

Más información: Egawa+zbryk

Vía: Freshome