Todo influye a la hora de la decoración de un espacio, la distribución, el color, los muebles… Hay que saber colocara y orientar cada objetos para obtener una buena luminosidad, aprende a combinarlos.

Ventana entrada natural de luz
foto: martingallego
  1. Paneles de cristal: Sustituye una abertura por un panel de cristal, tanto en fachada como en interior, de esta forma te garantizas una mejor distribución de la luz sin olvidad ningún rincón.
  2. Pasaplatos: Una forma elegante de hacer llegar la luz a las zonas de poca iluminación natural, como las cocinas. Solo tienes que aprovecharlos para una zona de desayuno o superficie de apoyo.
  3. Chimeneas de luz: Con creación de un sistema de espejos se puede hacer llegar la luz a los espacios oscuros. Para instalar estos sistemas la zona debe estar cerca de una terraza o del techo de la casa.
  4. Sin obstáculos: Libera las entradas de luz de elementos de gran tamaño y altos que impidas que la luz fluya libremente. Las cortinas deben ser ligeras y que solo atenúen la luz, de tonos claros preferiblemente.
  5. Distribución: Los elementos muy grandes o muy altos como librerías, alacenas, y similares debe apoyarlos contra la pared, dejando los auxiliares y más ligeros separen espacios y funciones dentro de una estancia.
  6. Muebles “Invisibles”: Son esos elementos que pasan desapercibidos contra una pared, como si de un camaleón se tratase, y que además actuan como reflectores de la luz.
  7. Tonos claros: Bien es sabido que éstos reflejan mejor la luz, mientras que los intensos la absorben. Aprende a elegir los tonos neutros para paredes, suelos y techos.
  8. Estampados: Utiliza rayas finas y pequeños motivos generales en tonos pastel que no distorsionan la luz. Reserva los colores fuertes y los dibujos grandes para cojines y complementos.
  9. Texturas: Utiliza fibras naturales como el algodón, la seda o el lino, además de dar frescura aportan una textura lisa, que refleja la luz mucho.
También te puede interesar:  ¿Qué tal mi mesa de vidrio decorado?