Fíjate bien en cada rincón de tu casa, quizá no estés aprovechando al máximo todos los espacios.

Aquí tienes una idea que puede servir de ejemplo a lo que digo, mira qué bien han aprovechado este pequeñísimo rincón entre dos puertas:

oficina

Con unas simples baldasy poco más se ha conseguido una agradable, cómoda y estilosa zona de trabajo o estudio.

Además de las tres baldas que se han incluido a modo de repisa, esta mini-oficina cuenta también con una balda algo mayor que cumple la función de mesa escritorio a la que se le han incluido unas patas VIKA FINTORP de IKEA.

En este caso se ha seleccionado para la pared un color turquesa en un tono suave, algo que junto a los originales jarrones de vidrio que decoran las baldas le dan a esta original zona de trabajo un toque muy femenino.

Este otro perfecto ejemplo que demuestra que tener una casa pequeña no es sinónimo de renuncia. Sólo es cuestión de buscar en cada rincón de la casa y aprovechar con ingenio y originalidad cada espacio para lograr así una decoración que se adapte a tus necesidades. Como puedes ver, contar con una pequeña casa o alguna estancia pequeña, no implica la necesidad de renunciar a la comodidad y el estilo.

Echa de nuevo un vistazo a cada rincón de tu casa y estoy segura que encontrarás nuevas posibilidades: en alguna columna, entre dos puertas como en este caso, bajo alguna ventana, etc.

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Apasionada de la arquitectura de interiores, la decoración, los muebles de diseño y… ¡el DIY!