Los disquetes o discos de tres y medio, como dice una amiga mía, están casi al borde de la extinción. Diría que todavía queda gente que los utiliza pero según avanza la tecnología están abocados a la desaparición.  Yo no lo puedo evitar y cómo soy una nostalgica empedernida me da mucha pena que desaparezcan porque fueron las primeras herramientas para guardar archivos que yo utilicé, con mi ordenador de sobremesa recién estrenado, así que los pienso seguir utilizando, aunque he encontrado un uso mucho más cómodo.

Con estos cojines seguiré teniendo disquetes en mi casa, pero esta vez estarán debajo de mi cabeza y no en mi ordenador. Su precio es de 18 dólares (13,30 €) y se pueden comprar a través de la web Shanalogic.