Sobre reglas de diseño en decoración y arquitectura no hay nada escrito, estamos acostumbrados a sorprendernos, pero hay cosas que no tienen ni pies ni cabeza.

Como ejemplo de ello esta “cama flotante” que tan sólo esta sujeta por uno de los extremos y flanqueada por tres “paredes” de rejas de hierro. Como techo el mismo cielo, eso sí, las vistas son preciosas. Forma parte de una hotel llamado “Million Donkey Hotel” y está situado en Prata Sannita, Italia, con lo cuál es totalmente real. Los edificios forman parte de una parte rehabilitada de casas abandonadas del pueblo, un proyecto pensado para atraer a los turistas y dar vida al entorno.

Poco uso le veo yo a esta cama en invierno y otoño, quizás en primavera puedes disfrutar de una siesta y puede ser prefecto para las noches de verano, aunque los mosquitos no tendrán piedad.

Vía: Freshome