Esta mañana al desayuno le hice señas al camarero para que me trajera un té de jazmín mientras mis compañeros tomaban café americano con churros y se fumaban algún cigarrillo. Me miraban con expresión escéptica cuando saqué de mi cartera un paquete de galletas integrales, enriquecidas con fibra y vitaminas, y con ellas acompañé mi té. Roberto, que ordenó chocolate a la taza, se carcajeaba de solo pensar en la posibilidad de desayunar como un monje oriental, o algo parecido, mientras se comía un habitual montadito de tortilla de patatas y pimientos.

He decidido que este año mi alimentación va dar un giro inesperado y voy a pasar de tortilla de patatas a patatas al vapor. No tengo ningún problema de peso ni nutricional y lo quiero evitar. Muchas más frutas, las de temporada, más verduras y más carnes blancas y pescados. Lo hago por mis hijos y mi marido: los niños tienen que acompañar su crecimiento con una dieta balanceada y suficiente; a mi esposo quiero mantenerlo en línea, me parece que si me descuido va a empezar a lucir como su padre.

Para el té de jazmín he conseguido una tazas con una característica especial y es que tienen un pequeño botón pegado en el cuerpo en donde se puede enrollar la bolsa de te y separarla del agua. Las tazas Tea Code Cup, diseñadas por KEDO, son una bien resuelta idea, sencilla y brillante. Mayor información en la página Web http://www.busyboo.com