Normalmente las habitaciones infantiles suelen ir pintadas en colores identificativos como el rosa o el azul, incluso el verde, con cenefas infantiles, dibujos, etc….. el resultado es bonito y dulce, creando un rincón donde los peques se sienta cómodos. Sin embargo cuando crecen nos vemos obligados a cambiar la decoración porque la mayoría de las niñas ya no quieren el rosa en su habiración y mucho menos los dibujos en las paredes, y lo mismo sucede con los niños.

Por eso me parece también una buenísima opción elegir una decoración neutra, que sea igualmente bonita pero que tenga otros colores. Por ejemplo, me ha encantado la habitación que vemos en la imagen. Para empezar una de las paredes tiene un efecto de madera, no sabemos si en realidad es un vinilo a papel que la simula o realmente es un panel de final láminas de madera que parece imitar al bambú, aquí nos encamina hacia un cierto toque oriental.

Lo corroboramos con el farorillo que vemos sobre la cama y del que sólo se aprecia la mitad, también típico de China (por ejemplo) y el oso panda sobre la cama nos certifica los que pensamos en un principio. Además la elección de los colores sobrios combinados con la utilización de muebles de madera también es muy acertada.

Ahora mismo está repleta de peluches, pero haciendo referencia al cambio de decoración con el paso de la edad, éstos se pueden sustituir fácilmente por otros elementos a medida que vayan cambiado sus preferencia.

Vía: Cookiemag