Para darle un aire fresco y nuevo a tu cocina no siempre hay que pasar antes por una larga semana eligiendo el color y después buscando un alma caritativa que te ayude a pintarla.

Existe otra opción, que hasta ahora se extendía por el resto de habitaciones de la casa. Estoy hablando de los vinilos, pero a estas alturas hay tanto por elegir que nos podemos confundir. Por eso me quedo descaradamente con los vinilos de Chispum.


Sus originales diseños hechos por ilustradores de prestigio nacional e internacional como son Gallardo o Javirroyo, le dan a la cocina una chispa de informalidad con cariño, mucho cariño.


Como es el caso de esta cafetera con patitas que se pasea por la pared seguida de un montón de tazitas y vasos. Perfecta para los adictos al café.


Un montón de platos por fregar que al grito de ¡Yo cocino, tú friegas!, se reparten las tareas cuotidianas de una cocina.


Si cerca de nuestro armario de las bebidas colocáis esta propuesta del gran Gallardo, seguro que los invitados lo encontrarán más fácil, sin tener que recordar instrucciones confusas tales como “el tercer armario entrando por la derecha, junto a la puerta que no cierra”. Un lío.


Me hace mucha ilusión que entre sus novedades cuenten con los lápices y la imaginación de Brosmind. En este caso hay una Pizza que reclama que le demos un buen mordisco, mientras unos helados se comen unos a otros. Genial!

Pásate un rato por Chispum para ver todas sus propuestas, quizás encuentres la que le falta a tu cocina.