En la actualidad podemos decorar casi cualquier objeto y artículo que tengamos en casa. Por ejemplo la vajilla, si estas cansado de ver siempre la misma y no quieres tirar del bolsillo… tenemos la solución! ¿por qué no actualizarla?


Un poco de pintura, un poco de imaginación y voilà una vajilla nueva para nosotros solitos. Para personalizarla lo único que tendrás que hacer es reunir los siguientes materiales:

– Vajilla
– Cartón
– Tijeras
– Cola vinílica
– Lapicero
– Cinta adhesiva
– Papel rojo
– Pintura para cerámica
– Filtros de café
– Botella con aplicador para pintura
– Toallitas para bebés

El primer paso es dibujar en un cartón, el diseño que deseamos realizar en la vajilla. Podemos hacer el que más nos guste, aunque si no tenemos mucha mano mientras más sencillo mejor quedará.

Una vez dibujado, haremos puntos siguiendo la imagen. Es una técnica que quedará preciosa en nuestra vajilla. Después recortaremos, con las tijeras, la imagen y la adecuamos a las dimensiones de la pieza de la vajilla que vamos a pintar.

El siguiente paso será poner sobre la pieza –plato, taza…- el trozo de papel rojo. Lo apoyamos bien y sobre este colocamos la plantilla que hemos realizado con el cartón. Pegamos ambos con la cinta adhesiva, a la pieza de la vajilla. Ahora con ayuda del lápiz copiaremos el diseño, para transferirlo al plato.

El tercer paso será añadir, a la pintura de cerámica, un poco de pintura blanca y la colocamos en un filtro de café; esto nos servirá para obtener tonalidades más claras. La mezcla la ubicaremos en una botella que tenga aplicador.

Ahora con el aplicador iremos pintando cada punto del diseño, que hemos transferido al plato. Lo haremos cuidadosamente, punto por punto. Por ultimo dejaremos secar muy bien, al menos dos horas.

Una vez seco, pasamos las toallitas de bebes por la superficie, esto nos ayudara a borrar el dibujo original.

Si quieres que la pintura se fije bien, solo tenemos que calentar la vajilla en el horno. La pondremos a 300 grados, durante 30 minutos.