Ahorro energético sí, pero no a cualquier precio

Ahorro energético sí, pero no a cualquier precio

Se estima que todas las viviendas que utilicen calefacción de gas vean incrementada su factura en 17€ de media durante los meses de otoño. Esto supone un importante aumento, que pondrá a prueba la economía de cualquier familia. Ante esta situación, es importante estar preparados y buscar formas para conseguir un ahorro energético.

Uno de las principales acciones para el ahorro en la factura será reducir el consumo de calefacción de gas, pero para contrarrestar el frío, optarán por otros métodos alternativos. Ante esta situación, el experto Iberext, recomienda no abusar de métodos de calor como braseros y estufas, ofreciendo recomendaciones para un uso correcto de estos sistemas.

Y es que, en 2020, el 18% del total de incendios domésticos en España tuvo su origen en braseros y estufas. Además, el 60% de los fallecidos se registraron en los meses más fríos del año, de octubre a marzo, dato que refleja que la mortalidad por incendios está directamente relacionada con el descenso de las temperaturas y el uso de sistemas alternativos de calefacción.

Recomendaciones en el uso de sistemas eléctricos de calefacción

Los principales riesgos del uso de braseros o estufas son las quemaduras por contacto, la intoxicación química por emanación de gases (monóxido de carbono) y los incendios. Hay que tener en cuenta que, al ser aparatos que requieren mucho consumo energético, sufren el riesgo de derretir el plástico aislante que tienen sus cables y enchufes, provocando cortocircuitos que pueden originar incendios. 

Frente a esto, hay que tener en cuenta y prestar atención a los siguientes puntos:

  • Revisar cada año toda la instalación eléctrica de la casa. Poner especial atención a los enchufes de los aparatos que consuman mucha potencia (calefacción, planchas, horno, vitrocerámica, secadores de pelo, de ropa, etc.). Una carga excesiva en la infraestructura eléctrica podría provocar un cortocircuito y originar un incendio, especialmente en casas de más de 30 años de antigüedad.
  • Bajo ningún concepto poner ropa o toallas encima de la calefacción. A su vez, en los casos en los que se utilice un brasero con faldillas debajo de la mesa, es esencial limpiarlo con regularidad, ya que acumulación de residuos provoca una mala combustión. Esto podría dificultar la respiración de las personas que se encuentren en la estancia.
  • No sobrecargar las regletas o ladrones con muchos enchufes, especialmente si son aparatos de alta potencia. Dichos aparatos deben conectarse directamente a la, red eléctrica, sin intermediarios.
  • Aislar la casa del frío lo máximo posible. Es recomendable aprovechar la radiación solar descorriendo las cortinas y abriendo las persianas durante las horas de sol.
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