Las denominadas “cajas rusas” en papel maché tienen su origen, a finales del s. XVIII, en Dnikovo, un pequeño pueblo de Moscú. Estas famosas cajitas se distinguen gracias al lacado negro que el que están decoradas, sirviendo como base para los diseños y estampados.

Rusas

Estos singulares objetos son preparados por verdaderos artesanos, para después enviarlas a los miniaturistas que perfilan el boceto del diseño sobre el exterior. Los colores de estas preciosas cajitas se aplican en secuencias.

La decoración es completada a mano; utilizando pinceles finos de pelo de ardilla y unas lentes de aumento. Una vez que se han pintado se procede al embellecimiento aplicando baños plateados o dorados.

cda

Para hacer una de estas hermosas cajitas en papel maché, deberemos cortar tiras de cartón y recubrir, con estas, el molde; para que se pegue bien nos ayudaremos con engrudo de harina y dejaremos secar.

El siguiente paso es colocar las tiras en un baño caliente de aceite de lino. Luego las secaremos en el horno; esto aportará gran resistencia al material. Cuando retiremos las piezas del horno, las recortaremos para después lijarlas.

matrioskas

Ahora pintaremos una capa de base, preferiblemente con pintura hecha de arcilla, cenizas y aceites secantes. Luego dejaremos secar. Ahora, por dentro, daremos varias capas con laca negra. Esto puede llevar algún tiempo.

Luego puliremos la superficie de nuestra caja, por ejemplo empleando una piedra, luego con ayuda de una aguja trazaremos el boceto en la superficie.

cajita

Para pintar la caja utilizaremos témperas, a ser posible fabricada con huevos, vinagres y pigmentos. Aplicaremos la tempera blanca en las zonas más irregulares.

Cuando finalicemos, y este seca la pintura, aplicaremos el barniz y luego el pan de oro o un baño dorado y/o plateado. Ahora queda firmar nuestra obra y ubicarla en el mejor de los lugares de la estancia.