!Cómo me gustan las tiendas de golosinas y dulces! De camino a la oficina, y de regreso hacia casa, me cruzo con una tienda increíble en donde se pueden encontrar una infinidad de dulces y bombones de chocolate. Yo, adicta al azúcar y al cacao, miro de reojo al vendedor, que está como un bombón, cuando de ida y de vuelta tengo que enfrentar ese lugar.

Si fuera por mí entraría todos los días y me llenaría los bolsillos de todos esos productos, que además no valen mucho. Siempre voy un poco tarde y con mis dos niños colgando de cada mano, así que no ha sido posible dedicarle un tiempo a la tienda, además no puedo dar mal ejemplo a los críos; les digo todo el tiempo que coman menos azúcar y más naranjas. Debo ser buena madre, debo dar ejemplo.

Mis favoritos son las pequeñas bolitas de colores que estan recubiertas de azécar pulverizada, tienen un sabor ácido que me hace pensar que estoy comiendo frutas. Bueno, como no puedo comer todo lo que quisiera, porque hereditariamente tengo los niveles de azúcar altos, he decidido por lo menos iluminarme con la alegría que producen. Las lámparas Candy Lamps, fabricadas por el diseñador británico Benjamin Hubert, son como un sueño hecho realidad. Fabricadas con resina fundida de poliestireno dan la impresión de ser un caramelo gigante que ilumina los espacios. Mayor información en la página Web www.benjaminhubert.co.uk